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5 de noviembre

 

San Lucas 16, 1-8

Hoy la liturgia nos propone esta parábola del Señor para nuestra meditación. Es algo extraña, ya que nos propone como ejemplo a este administrador a quién su señor le pide cuentas de su trabajo ya que lo denunciaron por malgastar los bienes a su cargo. Y este administrador, para no quedarse en la calle compra la buena voluntad de los deudores reduciéndoles las deudas.

 

Jesús alaba la astucia de este hombre y concluye diciendo que los hijos de este mundo son más hábiles en los negocios que los hijos de la luz.

 

Jesús no nos invita a que seamos deshonestos…!!!sino tendríamos que justificar que el hacer baterías  para un examen o copiarse es bueno ya que lo importante es aprobar…!!! No…!! Sacarse una buena nota  copinándose es deshonesto, y esto termina siendo para nuestra vida una pérdida más que una ganancia…

Hoy en día hablamos mucho de la corrupción de los políticos, pero no sólo la corrupción se vive  a nivel del gobierno o de los políticos, sino también en lo cotidiano de nuestras vidas: como pasar el semáforo en rojo, tirar basura en la vía pública, copiarse, etc.

 

Jesús nos enseña que hay acumular tesoros en el cielo donde la polilla y el herrumbre no lo corroen… por eso siempre hay que apostar  por el bien; no porque todos hagan mal justifica que yo lo tengo que hacer, diciendo que eso es normal porque todos lo hacen. La ganancia que tenemos que buscar es invirtiendo todo nuestra energía haciendo el bien a los demás…

 

 

4 de noviembre

 

Lucas 15, 1-10 

Hoy la iglesia recuerda a San Carlos cuyo nombre significa "hombre prudente" ha sido uno de los santos extraordinariamente activos a favor de la Iglesia y del pueblo que sobresale admirablemente.

San Carlos Borromeo, un santo que tomó muy en serio aquella frase de Jesús: "Quien ahorra su vida, la pierde, pero el que gasta su vida por Mí, la ganará" murió relativamente joven porque desgastó totalmente su vida y sus energías por hacer progresar la religión y por ayudar a los más necesitados.

 Decía que un obispo demasiado cuidadoso de su salud no consigue llegar a ser santo y que a todo sacerdote y a todo apóstol deben sobrarle trabajos para hacer, en vez de tener tiempo de sobra para perder.

 

Nació en Arjona (Italia) en 1538. Desde joven dio señales de ser muy consagrado a los estudios y exacto cumplidor de sus deberes de cada día.

A los 21 años obtuvo el doctorado en derecho en la Universidad de Milán. Un hermano de su madre, el Cardenal Médicis, fue nombrado Papa con el nombre de Pío IV, y éste admirado de sus cualidades nombró a Carlos como secretario de Estado.

 Más tarde, renunció a sus riquezas, se ordenó de sacerdote, y luego de obispo y se dedicó por completo a la labor de salvar almas.

San Carlos fundó 740 escuelas de catecismo con 3,000 catequistas y 40,000 alumnos.

Fundó además 6 seminarios para formar sacerdotes bien preparados, y redactó para esos institutos unos reglamentos tan sabios, que muchos obispos los copiaron para organizar según ellos sus propios seminarios.

Fue amigo de San Pío V, San Francisco de Borja, San Felipe Neri, San Félix de Cantalicio y San Andrés Avelino y de varios santos más.

Murió cuando tenía apenas 46 años, el 4 de noviembre de 1584. En Arona, su pueblo natal, le fue levantada una inmensa estatua que todavía existe.

3 de noviembre

 


San Lucas 14, 25-33

 Hoy la iglesia celebra a San Martín de Porres, y en panamá se celebra el 6 de mayo, día de su canonización. Este cambio es porque cada 3 de noviembre, Panamá celebra su separación de Colombia. 

San Martin de Porres es un santo muy popular en muchas partes y hasta se han filmado hermosas películas acerca de su vida y milagros. Es un santo muy simpático y milagroso.

Nació en Lima, Perú, hijo de un español y de una panameña. Por el color de su piel, su padre no lo quiso reconocer y en la partida de bautismo figura como "de padre desconocido". Su infancia no fue demasiado feliz, pues por ser mulato (mitad blanco y mitad negro, pero más negro que blanco) era despreciado en la sociedad.

Aprendió muy bien los oficios de peluquero y de enfermero, y aprovechaba sus dos profesiones para hacer muchos favores gratuitamente a los más pobres.

A los 15 años pidió ser admitido en la comunidad de Padres Dominicos. Como a los mulatos les tenían mucha desconfianza, fue admitido solamente como "donado", o sea un servicial de la comunidad. Así vivió 9 años, practicando los oficios más humildes y siendo el último de todos.

Al fin fue admitido como hermano religioso en la comunidad y le dieron el oficio de peluquero y de enfermero. Y entonces sí que empezó a hacer obras de caridad a manos llenas.

Los frailes se quejaban de que Fray Martín quería hacer del convento un hospital, porque a todo enfermo que encontraba lo socorría y hasta llevaba a algunos más graves y pestilentes a recostarlos en su propia cama cuando no tenía más donde se los recibieran.

Con la ayuda de varios ricos de la ciudad fundó el Asilo de Santa Cruz para atender a enfermos y huérfanos y ayudarles a salir de su penosa situación.

Aunque él trataba de ocultarse, sin embargo, su fama de santo crecía día por día. Lo consultaban hasta altas personalidades. Muchos enfermos lo primero que pedían cuando se sentían graves era: "Que venga el santo hermano Martín". Y él nunca negaba un favor a quien podía hacerlo.

Pasaba la mitad de la noche rezando. A un crucifijo grande que había en su convento iba y le contaba sus penas y sus problemas, y ante el Santísimo Sacramento y arrodillado ante la imagen de la Virgen María pasaba largos tiempos rezando con fervor.

Sin moverse de Lima, fue visto sin embargo en China y en Japón animando a los misioneros que estaban desanimados. Sin que saliera del convento lo veían llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos.

2 de noviembre

 Dia de todos los difuntos. 

San Juan 14, 1-6

Acostumbrados como estamos a que los Medios de Comunicación nos sirvan casi siempre malas noticias, Jesús de Nazaret, por el contrario, es el gran anunciador de buenas noticias. Todo su mensaje es evangelio, es decir, buena noticia.

En este día de la conmemoración de todos los difuntos, una de las buenas noticias que nos da es que hemos sido creados para la vida y no para la muerte. Ahondado en nuestro interior podemos descubrir en él este fuerte anhelo de vida.

Hay un primer dato, que bien podemos calificar de universal. El deseo de felicidad, de una vida plenamente feliz, recorre el corazón de todo hombre. No hace falta profundizar mucho en nuestra alma para encontrar en ella este deseo.

 Nos gustaría vivir siempre, pero no de cualquier manera, no como vivimos ahora donde la luz y las tinieblas se mezclan, donde la alegría y los dolores están entrelazados. Nos gustaría vivir disfrutando continuamente de la plena felicidad, donde todo lo negativo, eso que ahora nos hace sufrir, desapareciera para siempre. Nos gustaría vivir así, no 20, 30, 100 años, sino durante toda una eternidad.

Nos podemos preguntar si este deseo universal de inmortalidad no será como otros tantos deseos nuestros que nunca se cumplen. Y es aquí cuando la persona de Jesús, nuestro Maestro y Señor, verdadero Dios y verdadero hombre, viene en nuestra ayuda y disipa nuestras dudas y tinieblas.

Jesús sale a nuestro encuentro en el evangelio de hoy y nos da una buena y estupenda noticia: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá: y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre”.

Jesús nos asegura que nuestro destino no es la muerte, la nada, el cementerio, el crematorio… Nuestro destino es la vida en plenitud, la felicidad total. Dios nos ha creado no para la muerte sino para la vida, para que disfrutemos de la vida totalmente feliz.

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado…Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor”. Podemos y debemos mirar nuestro futuro no con miedo, con angustia sino con profunda esperanza, sabiendo que lo mejor de nuestra vida está por venir. Al terminar nuestro trayecto terreno nos espera Cristo Jesús para decirnos: “Vengan, benditos de mi Padre, a disfrutar del reino preparado para ustedes desde la creación del mundo”.