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Un nuevo destino para Carlos Ambrosio Lewis, SVD: Panamá.

En nuestra congregación, el mejor lugar del mundo es allí donde Dios nos quiera. Es por eso que somos destinados a lugares que nunca hubiésemos imaginado o siquiera pensado viajar. Sin embargo, es en esos lugares donde la misión del Verbo Divino se hace más necesaria y vital y, en muchas ocasiones, terminamos quedándonos hasta después de nuestro último aliento porque nos hemos convertido en uno más del lugar, pero ni siquiera en ese momento dejamos de ser misioneros y estamos sujetos a la voluntad de Dios.

Así ha pasado con nuestro cohermano Carlos Ambrosio Lewis, SVD, que ha vuelto a su tierra istmeña.

Lewis nació en Panamá, el 2 de noviembre de 1918 en el poblado de La Boca. En septiembre de 1936, ingresó al seminario San Agustín en Estados Unidos, con el fin de prepararse para el sacerdocio misionero en la Iglesia y fue ordenado sacerdote en 1949.

Trabajó en Panamá muchos años como párroco de las parroquias de San Miguel y Santa Ana en la ciudad capital y en 1965 fue nombrado Obispo Auxiliar de la arquidiócesis de Panamá por el Papa Pablo VI. Luego, asumió como párroco de Santa Ana.

En julio de 1986, fue trasladado a David, Chiriquí, como Obispo Auxiliar Coadjutor hasta 1994. En David, también fue párroco de la parroquia Verbo Divino.

En sus últimos días terrenales, por su avanzada edad y enfermedad, viajó a Estados Unidos para estar con su familia. Falleció el 29 de noviembre de 2004 a los 86 años.

Ahora, por petición del Arzobispo de Panamá, las cenizas de nuestro cohermano Carlos Ambrosio, fueron traídas a Panamá. Y en la Solemnidad de San Arnoldo fueron depositadas en la Iglesia de Santa Ana.

Las cenizas fueron recibidas por la Conferencia Episcopal Panameña, el Nuncio Apostólico y el recién nombrado Cardenal de Panamá, en una Eucaristía solemne en compañía de los Misioneros del Verbo Divino que trabajamos en la ciudad de Panamá.

Carlos Ambrosio es un ejemplo vivo del espíritu emprendedor del misionero Verbita: desde que inició su camino sacerdotal encontró muchas dificultades, a pesar de
tener buenas intenciones, y las tareas que le asignaban resultaban sumamente exigentes y complicadas (sin olvidar numerosas); sin embargo, siempre tuvo claro que el objetivo de la misión es su gente y encontró la motivación para continuar en la propia experiencia de Cristo, el Verbo Divino.

La prensa católica nacional nos dice que “como religioso piadoso, sencillo, trabajador e incansable, se interesó mucho por los problemas sociales y su corazón siempre tuvo una predilección especial por los pobres y desamparados”; predilección que ha dejado plasmada en los grupos y proyectos que formó y continúan vigentes hoy día.

Por lo tanto, estamos seguros que con este nuevo destino en la Región CAM tendremos otro testimonio de vida que anunciará la Buena Noticia, allí donde Dios lo quiera, y un modelo ejemplar del sacrificio en favor de los más necesitados.

P. Luis Antonio Vergara, SVD
Superior Regional CAM


Sister Laura, hermana de Monseñor Lewis, y su sobrino.

Grupo Equites, fundado por Monseñor Lewis.

Nuevo lugar de descanso para Carlos Lewis, SVD.