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Capítulo General XVII


Capítulo General XVII
"De todas las naciones, pueblos y lenguas:
Compartiendo vida y misión interculturales"
Direcciones de la Congregación del Verbo Divino
2012-2018

Introducción
1. Los tres Capítulos Generales SVD del siglo XXI en algunos aspectos forman una sola unidad, lo
que representa la riqueza de un proceso de larga y profunda reflexión a todos los niveles de la
Congregación y por parte de los miembros individuales. En la carta circular del 2 de febrero de
2010 en la que anunciaba el tema del Capítulo General XVII, el Superior General Antonio Pernia
indicó que los Capítulos Generales XV y XVI proporcionan la "base espiritual" para el Capítulo
General XVII. Los dos primeros capítulos contienen los fundamentos teológicos, espirituales y
pastorales de la forma en que la SVD entiende lo que estamos llamados a ser y lo que estamos
llamados a hacer. Con el Capítulo de 2012 se llega a la conclusión de la "trilogía" con las
indicaciones concretas a la Congregación para los próximos seis años. En otras palabras, al igual
que cada Provincia desarrolla una Declaración Misionera, con la misión, la visión y el plan de
acción, estos tres Capítulos Generales se esfuerzan por hacer lo mismo para toda la
Congregación: El Capítulo XV sobre nuestro compromiso misionero (misión), el Capítulo XVI
sobre nuestra auto-comprensión (visión), y el Capítulo XVII sobre algunas direcciones de la
Congregación (plan de acción) para los próximos seis años.
2. El Capítulo General del 2000 trató la misión ad extra como testimonio del Reino de Dios a través
del diálogo profético, marcada por nuestras dimensiones características. El Capítulo General de
2006 reflexionó sobre cinco aspectos de nuestra vida ad intra a la luz del diálogo profético. El
diálogo profético es una rica síntesis de las tres principales teologías sobre la misión de la Iglesia
Católica de hoy: Ad Gentes del Concilio Vaticano II, el Reino de Dios de la Evangelii Nuntiandi,
y Cristo salvador universal de la Redemptoris Missio. El horizonte de todo esto es la missio Dei,
que sienta las bases para la necesidad del diálogo con la presencia y la actividad de Dios en
nuestro mundo y en toda la creación. La teología Cristo-céntrica destaca la llamada profética a
la conversión a Cristo. La teología del Reino de Dios es profética en cuanto, por un lado, apunta
a lo que es contrario al Reino de Dios, y al mismo tiempo reconoce que el Reino ya está
presente.
3. Nuestra participación en la misión de Dios requiere un profundo discernimiento de cómo Dios
está obrando en el mundo de hoy, una lectura de los "signos de los tiempos." Las respuestas
iniciales de las Provincias, Regiones y Misiones a la petición del Superior General para que
hicieran sugerencias sobre los asuntos y el tema del próximo Capítulo (4 de septiembre 2009)
nos llevó a reflexionar sobre el carácter intercultural de nuestra vida y servicio misionero, ya que
Dios guía a toda la creación que reconcilió consigo mismo en Cristo, expresado en la imagen
escatológica de la multitud de naciones, pueblos y lenguas de pie delante del trono del Cordero.
Nos sentimos especialmente llamados a este aspecto de la misión de Dios en nuestro mundo de
hoy a causa de nuestra interculturalidad, un rasgo distintivo de nuestra Congregación desde su
nacimiento y don particular de Dios para nosotros y para nuestra misión. Nuestras reflexiones
sobre este tema fueron expresadas con el término "divisiones" en nuestro mundo de hoy, que son
contrarias al plan de Dios para la unidad de la raza humana y toda la creación, y también con
nuestra participación en la misión de Dios de reconciliar a todos en Cristo a través de la
“construcción de puentes".
4. Las direcciones de la congregación que aquí se presentan son las prioridades para toda la
Congregación, las cuales tendrán que ser puestas en práctica por parte de las Zonas, Provincias,
Regiones, Misiones y comunidades locales particulares. Al colocarlas como nuestras prioridades,
el Capítulo General de ninguna manera minimiza la importante labor en otras áreas en las que
nuestros cohermanos ya están participando en todo el mundo. Por el contrario, estas direcciones
quieren ofrecer un enfoque a nuestras actividades para los próximos seis años, ya que tratamos
de responder a la llamada de Dios para participar en la misión intercultural mediante el uso de
nuestros dones particulares.
1. Ad extra: Compartir la misión intercultural
5. Esta sección está en continuidad con el Capítulo General del 2000, y por lo tanto, hay que tener
en cuenta en esta sección a los interlocutores en el diálogo y las cuatro dimensiones
características.
1.1. Evangelización: Primaria y nueva evangelización.
6. La evangelización es la razón de ser de nuestra Congregación. En el Capítulo General XV,
reformulamos nuestra comprensión de la misión ad gentes para que no fuera una concepción
puramente geográfica, sino otra que contemplara las situaciones misioneras (EDV 1. 52).
Algunas de esas situaciones misioneras son: Las florecientes ciudades de África, Asia y América
Latina y el cada vez más extendido laicismo y materialismo práctico, en particular en la Europa
oriental poscomunista, en Europa occidental y en América del Norte.
6.1. Las Provincias, Regiones y Misiones continuarán el trabajo que se realiza en las
áreas de la primera evangelización. Para mediados de 2014, todas las Provincias,
Regiones y Misiones habrán diseñado programas específicos de evangelización que se
ocupen de las situaciones en su área particular, y compartirán estos programas a nivel
zonal.
1.2. Migración.
7. Observamos el aumento de los desplazamientos libres y forzados, internos y externos, de
individuos y de grupos, que afectan a la estabilidad de las familias y las comunidades.
7.1. Teniendo en cuenta el hecho de que este fenómeno se encuentra en casi todas las
áreas en las que trabajamos y pueden encontrarse ciertas similitudes dentro de las Zonas,
con carácter prioritario cada Zona evaluará para finales de 2014 lo que se está haciendo
en nuestra Congregación y en otras entidades comprometidas con el trabajo entre los
inmigrantes, con las familias que se quedaron y se rompieron por la emigración, con los
desplazados, los indocumentados y las víctimas de la trata de personas. En base a esta
evaluación, las zonas deberán presentar un plan pastoral para las Provincias, Regiones y
Misiones que aborde los asuntos o las áreas que aún no han sido atendidos.
1.3. Los conflictos étnicos y la reconciliación.
8. En muchas de nuestras Provincias, Regiones y Misiones hay lugares donde existen graves casos
de conflicto étnico y social.
8.1. Conscientes de esa situación, las Provincias, Regiones y Misiones deberán
documentar los casos de conflictos y disturbios, a continuación explicar las opciones que
hay y tomar medidas concretas con iniciativas de “construcción de puentes”.
Específicamente, en colaboración con las oficinas SVD de JPIC y VIVAT Internacional,
así como con los correspondientes organismos nacionales e internacionales, deberán
elaborar antes de finales de 2014 programas que fomenten la cooperación y la
reconciliación entre las etnias. Estos programas incluirán la formación de cohermanos en
la construcción de la reconciliación y la paz y en el aprendizaje de habilidades para la
resolución de conflictos. Estos programas se compartirán en las Zonas.
1.4. Las comunidades indígenas y étnicas.
9. La SVD tiene una larga tradición de participación en los ministerios especializados entre las
comunidades indígenas, las minorías étnicas y en las parroquias multiculturales.
9.1. La Provincias, Regiones y Misiones, donde sea aplicable, evaluarán la participación
de la Congregación en las cuestiones relativas a los pueblos indígenas, minorías étnicas y
las parroquias multiculturales, con el fin de formular y ejecutar programas en las
siguientes áreas: Respuestas pastorales, la identidad cultural, la defensa de los derechos
de la tierra , cuidado de la salud (incluyendo la preservación de los conocimientos
médicos autóctonos), la educación bilingüe, la representación política y la acción
afirmativa. La información sobre estos programas será compartida a nivel zonal a finales
de 2015.
1.5. Medio Ambiente.
10. Las empresas, a menudo de origen extranjero y frecuentemente en cooperación con los gobiernos
locales, se dedican a proyectos que sistemáticamente destruyen el medio ambiente,
desestabilizan el sistema ecológico y destruyen la base del sustento de las comunidades.
Colaboramos con VIVAT Internacional y otros organismos, tanto globales como locales, que
aborden esta situación.
10.1. En las zonas donde la destrucción del medio ambiente es un problema, que las
Provincias, Regiones y Misiones identifiquen los problemas ambientales más urgentes en
sus localidades particulares y también a los organismos que abordan estos problemas. En
colaboración con VIVAT Internacional, con esos organismos y con el coordinador de
JPIC, se procederá a desarrollar e implementar programas destinados a atender esos
problemas. Estos programas serán compartidos a nivel zonal para mediados de 2014.
1.6. Familia y Juventud.
11. En todo el mundo estamos siendo testigos de las transformaciones de la estructura familiar
debidas a la emigración y los amplios cambios culturales. Son también motivo de preocupación
la violencia contra mujeres y niños, y la situación precaria de los ancianos.
12. El reciente desarrollo de la cultura de masas, tales como las industrias de la moda y la música, así
como la expansión de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), están creando
subculturas juveniles. Esto presenta nuevos desafíos pastorales para el ministerio entre los
jóvenes.
12.1. Las Provincias, Regiones y Misiones convocarán un taller en el año 2013 para
decidir medidas para mejorar y diversificar la pastoral familiar, con especial atención a
la juventud. Las decisiones adoptadas serán compartidas en un foro zonal apropiado.
1.7. Diálogo ecuménico e interreligioso.
13. La religión es importante para la identidad cultural y, como consecuencia de ello, se utiliza a
veces para resaltar la propia identidad, haciendo hincapié en las divisiones y separaciones. La
interculturalidad nos llama a una mayor comprensión del "otro", sin negar las diferencias entre
nosotros. En un mundo marcado por los conflictos religiosos y los fundamentalismos,
promovemos la reconciliación mediante el diálogo ecuménico e interreligioso.
13.1. Cada Provincia / Región / Misión deberá identificar a sus interlocutores en el
diálogo ecuménico e interreligioso y explorar cómo puede contribuir en su apostolado a
una mayor comprensión de las personas de otras tradiciones religiosas y qué nuevas
iniciativas se podrían tomar en cuanto a un diálogo directo ecuménico e interreligioso.
Las decisiones tomadas serán compartidas a nivel zonal para mediados de 2014.
2. Ad intra: Compartiendo la Vida Intercultural
14. Esta sección está en continuidad con el Capítulo General de 2006 y sigue el tratamiento
diferenciado de cinco aspectos de nuestra vida.
2.1. Espiritualidad
15. Nuestra Congregación se caracteriza por una espiritualidad trinitaria y encarnacional, y nuestra
participación en esta espiritualidad, a través de nuestras diferencias culturales, ha contribuido a
promover la unidad en nuestras comunidades. Nuestra interculturalidad refleja la unidad y la
diversidad de la Trinidad, y el compartir, en nuestra misión común y en nuestra vida
comunitaria, refleja la Palabra hecha Carne. Cada vez más, invitamos a otros a participar en esta
espiritualidad con nosotros.
15.1. La C. 407,1 nos compromete a cada uno de nosotros a la meditación personal
cotidiana de la Palabra de Dios. Como un medio para implementar la C. 407,2, todas las
comunidades SVD compartirán la Biblia de forma habitual. Esto ofrecerá una
oportunidad para compartir la fe, y servirá como una forma concreta para mejorar la
unión intercultural en nuestras comunidades. El Coordinador Bíblico provincial, regional
o misional actuará como proveedor de recursos (métodos y materiales) y como animador
de este proceso.
15.2. Al CEAJ se le pedirá que desarrolle y envíe a las Provincias, Regiones y Misiones,
para finales del año 2013, una guía de reflexión para que las comunidades locales
puedan compartir y debatir su espiritualidad en términos de experiencias
tradicionales/contemporáneas, prácticas personales/comunitarias y perspectivas
interculturales, con el fin de promover el enriquecimiento mutuo de las diferentes
espiritualidades para nuestra vida y misión, y ayudar a las Provincias, Regiones y
Misiones a evaluar cómo nuestra espiritualidad tradicional ha contribuido a nuestra vida
y misión interculturales. Este proceso debe llegar a ser una parte habitual de nuestra vida
en las comunidades locales, y se pondrá en práctica en cada Provincia / Región / Misión
para finales de 2014.
15.3. Al CEAJ se le pedirá que elabore programas para finales del año 2014 (por
ejemplo: retiros, reflexiones bíblicas, retiros de un día) sobre la dimensión espiritual de la
interculturalidad para la familia arnoldina.
15.4. Al CEAJ se les pedirá que elabore programas para el enriquecimiento mutuo en
espiritualidad con los laicos asociados, a fin de fortalecer nuestra colaboración. Estos
programas también se elaboraran para finales del año 2014.
2.2. Comunidad.
16. En las comunidades interculturales, consciente o inconscientemente, pueden surgir tensiones y
conflictos entre los cohermanos debidos al racismo, el etnocentrismo y los estereotipos. Los
cohermanos pueden tender a evitar el reto de enriquecerse con las experiencias interculturales, ya
sea mediante la imposición de un estilo de vida uniforme o viviendo la tolerancia mutua. En
respuesta a esto:
16.1. Que cada Provincia / Región / Misión, para finales de 2013, desarrolle y ofrezca a
todas sus comunidades un taller sobre capacitación intercultural, que incluya las
habilidades para la comunicación interpersonal, el manejo de conflictos y la corrección
fraterna (C. 303,6). El Generalato apoyará los esfuerzos provinciales / regionales /
misionales por mejorar nuestra comprensión de la interculturalidad, ofreciendo
información sobre los recursos materiales que están disponibles.
2.3. Liderazgo.
17. El liderazgo en nuestra Congregación, en todos los niveles, tiene que capacitarse mejor para la
identificación y el manejo de las tensiones basadas en las diferencias étnicas, culturales o
nacionales. En respuesta a esta necesidad:
17.1. El taller para nuevos Provinciales que el Generalato organiza cada tres años y el
resto de los programas de formación para líderes existentes, deben incluir la formación
en capacitación intercultural.
17.2. Cada Provincia / Región / Misión deberá organizar un taller sobre liderazgo al
inicio de cada trienio, que incluya las actitudes y las habilidades de aprendizaje en la
capacitación intercultural. Todos los superiores, consejeros y otros oficiales estarán
obligados a participar en este taller.
17.3. Para evitar el peligro de que los asuntos nacionales o étnicos determinen la elección
de nuestros líderes, cada Provincia / Región / Misión deberá desarrollar un proceso de las
elecciones caracterizado por la oración y el discernimiento, para que la elección de
candidatos trascienda las lealtades étnicas o las afinidades nacionales. Estos procesos
serán compartidos a nivel zonal antes de la próxima ronda de elecciones trienales en la
Zona.
2.4. Finanzas.
18. La brecha entre países ricos y pobres se refleja también en nuestras propias comunidades, en las
que nos encontramos con gran disparidad de recursos financieros entre los cohermanos, lo que
puede convertirse en una fuente de tensión y conflicto. Esta desigualdad conduce a una falta de
solidaridad financiera, transparencia y rendición de cuentas.
18.1. Para fomentar una cultura de autosuficiencia corporativa y solidaridad en nuestras
comunidades, ya durante la formación inicial debe enseñarse la responsabilidad
financiera y después continuar teniéndola presente a través de la formación permanente.
Se compartirá un informe sobre estos programas en las asambleas zonales.
18.2. El Provincial / Regional / Superior de la Misión se encargará de que se pongan en
practica las disposiciones en materia de contabilidad y el control periódico de las
Directrices para la administración de los bienes temporales nº 114 y 115. El informe
financiero provincial de cada año también debe ponerse a disposición de los cohermanos,
y el informe financiero trimestral de las comunidades locales debe ponerse a disposición
de los miembros de la comunidad. Un informe sobre el cumplimiento de estos requisitos
se presentará en las asambleas o capítulos de las Provincias / Regiones / Misiones.
18.3. Cada Provincia / Región / Misión adoptara la práctica de realizar auditorías
periódicas hechas por contadores profesionales, como manda la Con. 643.5. Cuando las
circunstancias hagan difícil una auditoría anual, se deberá hacer al menos una vez cada
trienio, con una "evaluación independiente" en los otros años.
18.4. Las obligaciones que cada uno de nosotros hemos aceptado libremente de acuerdo a
la Con 213,2 no dependen de una interpretación cultural. Cada Provincia / Región /
Misión decidirá en una asamblea o capítulo de manera concreta cómo deben cumplirse
estas obligaciones. Las normas decididas serán presentadas al Superior General para su
aprobación a finales de 2013.
18.5. Cada Provincia / Región / Misión deberá formular una normativa estándar para dar
apoyo financiero a las familias de los cohermanos que están en dificultades financieras
graves, y las someterá a la aprobación del Superior General para mediados de 2014.
2.5. Formación.
19. Como discípulos de Jesús participamos en la misión de Dios. La formación inicial y continua nos
ayuda a crecer en " la unión creciente con el Verbo del Padre… gracias a la acción eficaz del
Espíritu Santo… y en la identificación con los cohermanos de una comunidad misionera que
comprende muchos países y culturas" (c. 501). La interculturalidad es, pues, una dimensión
clave en cada etapa de nuestra formación.
19.1. Los equipos zonales del área de formación evaluarán y ofrecerán sugerencias para
mejorar los diversos programas dentro de la Zona que ofrecen experiencias
interculturales en la formación inicial (OTP - CTP/PFT, los programas de intercambio de
seminaristas, programas pastorales anuales). Los criterios para esta evaluación se pueden
encontrar en el Manual del Superior SVD, C20. Los resultados de la evaluación serán
presentados al Secretario General para la Formación y la Educación para finales de 2015.
19.2. Con el fin de fomentar la vida y la misión interculturales, cada Provincia / Región /
Misión deberá evaluar, revisar y, si es necesario, desarrollar programas para las
siguientes áreas, y para finales de 2015 hará un informe sobre esos programas para el
coordinador de la Zona.
• Formación inicial y permanente en capacitación intercultural, para permitir a
nuestros cohermanos someterse a una conversión personal en la comprensión y la
acogida de las perspectivas culturales, teológicas y eclesiológicas de la
comunidad local y de los cohermanos compañeros.
• Formación para los recién llegados, que abarque la acogida, el acompañamiento,
el aprendizaje de idiomas y la orientación cultural adecuada.
• Programa de re-entrada para los misioneros que retornan.
19.3. La vocación de Hermano no está debidamente considerada en algunas de las
culturas en las que trabajamos. Cada Provincia / Región / Misión deberá evaluar cómo se
percibe la vocación de Hermano en su contexto cultural, y elaborar programas para crear
conciencia sobre la importancia de la vocación de Hermano para la vida y la misión de la
Iglesia, y para promover las vocaciones de Hermanos para nuestra Congregación. Estos
programas serán compartidos a nivel de Zona para finales de 2013.
Conclusión
20. “Todo esto es obra de Dios, que nos reconcilió con él en Cristo, y que a nosotros nos
encomienda el mensaje de la reconciliación” (2 Corintios 5, 18). Estas palabras de San Pablo
nos recuerdan que la misión de la reconciliación no es sólo obra nuestra, sino que es obra de
Dios. Humildemente reconocemos que nuestras propias debilidades y fracasos, tanto
individuales como colectivos, a menudo dificultan, en vez de ayudar, a la obra de Dios de la
reconciliación. Tratamos de responder a la llamada a la renovación y a la conversión personal,
especialmente comprometiéndonos con las anteriormente mencionadas acciones ad intra, para
que podamos responder mejor a la invitación a participar, incluso a pequeña escala, a través de
nuestras actividades ad extra, en el cumplimiento de la promesa de Dios del fin de los tiempos,
cuando veremos "…un gentío inmenso, imposible de contar, de toda nación, raza, pueblo y
lengua, que estaban de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y
con palmas en sus manos "(Ap 7, 9).