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VI Asamblea de la Zona Panamericana

Del 17 al 23 de agosto de 2008 se realizó en Bogotá (Colombia) la VI Asamblea PANAM con la participación de los provinciales/regionales de las provincias del continente americano y los coordinadores zonales de las dimensiones características (Biblia, Animación Misionera, Comunicaciones, JUPIC) y las áreas de la SVD (Formación, Administración).
La Zona PANAM debe ser una instancia de: Comunión, Animación y Coordinación.
Para ayudar en estos objetivos cada tres años se organiza la asamblea zonal.

Ya se les había enviado los dos documentos principales de esta Asamblea, más la información que presenta Mario Olea en el último número de “Lazos Panam”, pero quiero compartir con Ustedes (brevemente) la presentación del General sobre el cambio de paradigma misionero en la SVD en los últimos años. Creo que vale la pena echar un vistazo a estos cuatro puntos que les pongo abajo.

P. Antonio Pernia, presentando la complicada situación de la globalización que tiende en marginar a los pobres y unificar a todos, destacó algunos puntos que debemos tomar en cuenta como la SVD en la Misión que realizamos en esta nueva realidad. Entonces Missio Dei implica hoy las cuatro conversiones fundamentales:

1. CONVERSIÓN DE ACTIVISMO A LA MEDITACIÓN

Muchas veces actuamos como si la Misión dependiera de nosotros, somos un poco “pelagianos” pensando al mismo tiempo que algo vale por su eficiencia. En toda esta visión generalmente falta el calor humano – descuidamos la verdad de cómo somos.

Es sumamente importante el encuentro con el misterio: Misterio de Dios Salvífico, Misterio con Cristo y esto se descubre contemplando. Entonces el misionero no es quien hace cosas para la gente, sino quien hace las cosas con la gente o le anima a la gente que lo haga.

Sin duda, en la SVD, hay que desarrollar el espíritu contemplativo de la Misión. La contemplación implica no solamente el momento ascendente (oración, etc.), sino también, descendiente (mirar al mundo con ojos de Dios). Sólo así podremos ver y entender cómo sufre la gente y cómo el mundo necesita de Dios.

2. CONVERSIÓN DEL INDIVIDUALISMO A LA COLABORACIÓN Y TRABAJO EN EL EQUIPO

Lo que caracterizaba, y muchas veces caracteriza, a los misioneros verbitas es el individualismo. Hacemos nuestro trabajo y lo hacemos bien, pero la presencia del otro es solamente una molestia. Otro problema es aceptar los proyectos personales, sin tomar en cuenta los proyectos de la provincia/región.

Missio Dei implica el entendimiento que la Misión es más grande de lo que cada individuo puede hacer, y más grande de los todos podemos hacer – es Misión de Dios. Esta Misión es ver a cada persona que puede colaborar, ver a los laicos en su vocación y compromiso extraordinario (¡Se piensa que en el futuro la misión de la Iglesia será llevada en su mayoría por los laicos!!!).

3. CONVERSIÓN DE LA CONQUISTA AL DIÁLOGO

Hemos pagado muy caro por creer que la Misión era conquistar. Missio Dei dice que otras religiones no son totalmente malignas, que tienen semillas de la verdad, rayos de Dios. El misionero está obligado a evangelizar desde la posición de sencillez, sabiendo que el único poder que necesita es el Espíritu Santo – el Don de Amor.

Aquí es importante la promoción de espíritu de diálogo. El diálogo es más que una opción – es un imperativo de la Misión (Juan Pablo II en Redemptoris Missio: “Todos los fieles son llamados a realizar el diálogo”).

El mejor ejemplo en la SVD es San José Freinademetz quien encontró el Evangelio dos veces: una vez como ladino – europeo, y la segunda vez, como chino.

4. CONVERSIÓN DE SÓLO EVANGELIZAR A SER EVANGELIZADO.

Missio Dei nos dice claramente que el Espíritu Santo actúa también en el misionero, igual como en la gente evangelizada. Los misioneros deben aprender de cambiar y ser cambiados, formar y ser formados, evangelizar y ser evangelizados.
Además, la evangelización implica también nuestra propia evangelización como SVD misioneros.

Al poner en práctica estos puntos creceremos entendiendo nuestras propias Constituciones SVD: “Su Misión es nuestra Misión, su Vida es nuestra Vida”.
Todo esto nos ayudará a desinstalarnos como los misioneros SVD y entender mejor las palabras del Mons. Oscar Romero quien dijo: “Somos profetas del futuro que no es nuestro”.

Ánimo en la lectura. Con el abrazo fraterno,

Marcos Piaszczyñski, svd